Jessica L. Sherrod, medico, MPH, F.A.A.P
Obtuve mi diploma medico en la
Escuela Médica de Harvard. Soy pediatra, especializada en enfermedades
contagiosas tanto en adultos como niños. Mi carrera a abarcado el ámbito
universitario, el ejercicio privado y la administración de los servicios
públicos de la salud.
Probé el noni por primera vez en
1998 después de sentir, durante muchos años, una amplia gama de síntoma
incluyendo dolor musculo esquelético, fatiga debilitante, alergia gastritis,
erupciones de la piel, infecciones recurrentes y “niebla cerebral ”. El jugo de
noni tuvo un papel fundamental en ayudarme a recuperar algo de mi capacidad
funcional, y ¡mi dolor ha mejorado tremendamente!
Ofrecí el noni a una vecina quien
se recuperó del síndrome de fatiga crónica. Antes de tomar el noni, no podía
subir las escaleras o levantarse de la cama por causa de la fatiga. El noni le permitió
recuperar su energía. Yo me quede pasmada y confundida de los testimonios que
escuche sobre la capacidad del noni de aliviar dolor y alergias, disminuir la
tensión arterial y el azúcar en sangre, eliminar erupciones de la piel y
mejorar trastornos del humor.
¿Cómo podía un jugo de fruta
mejorar tantas diferentes aplicaciones? Comencé a investigar el jugo de noni.

